Nuestra clase ha sufrido una falta de respeto en la parte de los estudiantes por la mayoría del programa. Indira y yo, intentando a seguir con el currículo, hemos sido bloqueado a cada paso por algunos alumnos que simplemente no quieren quedarse después de las clases para una hora más de “escuela”-- una idea tan dolorosa (para algunos) que desafortunadamente la consideran una forma de tortura. Que lastima.
Durante el primer semestre intenté ser su amigo. Me servía bien para establecer amistades en algunos casos pero en general creo que hizo daño a la clase porque en vez de pedir firmemente a la clase entera que se dejara de charlar y que se prestara atención, me encontré caminando pupitre a pupitre haciendo la misma cosa pero individualmente con mucha repetición y poco eficaz.
Es un cambio de ambiente para mí. Estoy más acostumbrado a enseñar más estudiantes y con mucho más espacio (cafeterías que en esos momentos se dedicaban a programas de ajedrez) en lo cual los alumnos podían mover y estirar después de largos días en sillas con papeles, lápices y tareas. Al mismo tiempo, mis alumnos en este programa están acostumbrados de salir a correr, hacer ruido y tirar cosas a esa hora, no de asimilar más información y escuchar el discurso de una persona de casi dos veces su altura. Hay una discrepancia en nuestras mentes entre que tipo de actividad es apropiada para esa hora y clima. No sé, una aula con tiza, sillas y luz me parece buen lugar para una clase pero para ellos es mejor sitio para un aeropuerto de aviones de papel. Es difícil saber quien tiene la razón aquí--que se yo. (chiste)
Bueno. El miércoles pasado al fin de la hora, me perdí el “cool.” En una voz autoritaria pero desesperada también, les dirigí a regresar de la pizarra, la puerta, el closet, la juala del hámster y a sus asientos inmediatamente (!). Cuando se sentaron, me quedé parado como había perdido un partido de “sillas musicales” en frente de la clase, buscando palabras para castigarles o por lo menos expresar mi frustración. Estaba muy enojado y no pude pensar en español. Me miraban con vergüenza por haber comportado tan malo y todos, incluso a mi, nos quedábamos asombrados del volumen y autoridad de mi voz.
Hacía falta porque ese ruido no conviene al aprendizaje. Obviamente, es un lastima que necesitaba ocurrir pero resulta que se se encendió una bombillita en mi mente. ¡Se tiene que divertir! Sabemos que el idioma es un tema muy seco sin contextos y ejemplos. Por eso, mañana les vamos a mostrar algunas canciones, merengues de Juan Luis Guerra, para promover la idea que hay más que el lenguaje en la cultura. Tuve muy buena resulta con la pantalla de mi ordenador en una clase anterior. ¡Ahora veremos que tipo de éxito tendrán los parlantes!
Otra cosita: mañana no voy a “clase de español para los que no lo saben o que no lo saben bien.” Ni voy a la aula numero 208 para mantener el silencio y el bienestar de las cosas dentro de los pupitres de la clase de Sra. Benson. Me pueden encontrar en un lugar y tiempo muy sagrado donde se comparte y se experiencia la cultura hispana mañana--al rededor de mediodía, estaré en “Herencia.”
martes, 10 de febrero de 2009
¡Nosotros abarcamos mucho y apretamos mucho!
Hoy nosotros (Ale, José y yo) con la ayuda de Carito (voluntaria, hermana de José), logramos atender individualmente a cada niño(a) presente. Fue exhausto porque tenemos diferentes niveles en cada niño o cada dos niños y entonces teníamos que mantenernos a su compás de aprendizaje siguiendo las actividades que yo había organizado (material de los libros que la Profesora Rabin me dio). Sin embargo, todo valió la pena al escuchar a dos niñas, Sarita y Abril, leer sus primeras palabras en español.
José, Carito y yo nos dividimos para encaminar la lectura de las niñas usando estrategias de lectura y dándoles trolas cada vez que leían correctamente. Algunas veces era un poco frustrante porque las niñas (como todo primerizo en la lectura) se guiaban por las fotografías adivinando las palabras, entonces tuve que tapar las palabras y decirle que prosiguieran leyendo usando sus deditos para dividir las silabas sin ver las fotografías. Luego hacia que repitieran en voz alta la palabra, para acomodarme a diferentes estilos de aprendizaje.
Luego teníamos otro grupito de niñas, de las cual Ale se encargó. Estas niñas saben hablar muy bien pero les falta mejorar en su escritura y quizás en su lectura también (Ale sabría decirnos).
Luego teníamos a Mayra (una chavala del grupo de los mayores) quien aprendió sobre las reglas de acentuación y el criterio de las palabras en castellano. Con ella y con otra niña que se unió a nosotras, profundicé en el tema de la gramática de una manera activa para que no se me aburriera, ¡y funcionó!
Siento que aunque no llegaron todos los niños matriculados (de ahora en adelante nos dividiremos los números para llamarles los domingos), abarcamos mucho con los presentes. Ya comenzamos con el proceso de la lectura, acentuación para encaminarnos a la escritura de una manera eficiente.
Pues la agenda del día es muy complicada de delinear siendo que tuvimos muchas actividades para cada niño porque nos acoplamos a sus necesidades particulares.
El próximo lunes es feriado y por lo tanto la biblioteca estará cerrada, mas nosotros usaremos ese tiempo para hacer un aguacero de lluvias de ideas (para incorporar a nuestro nuevo miembro) y organizar la agenda de futuras clases. No queremos planificar toda la temporada porque queremos seguir acoplándonos a las necesidades de los niños e ir a su ritmo de aprendizaje.
Ojo, cada clase que nosotros tenemos es una maravilla pero también un rompe cabeza porque tenemos un sin número de actividades que nos mantienen al tanto de cada niño(a).
sonrisas,
Liana =)
José, Carito y yo nos dividimos para encaminar la lectura de las niñas usando estrategias de lectura y dándoles trolas cada vez que leían correctamente. Algunas veces era un poco frustrante porque las niñas (como todo primerizo en la lectura) se guiaban por las fotografías adivinando las palabras, entonces tuve que tapar las palabras y decirle que prosiguieran leyendo usando sus deditos para dividir las silabas sin ver las fotografías. Luego hacia que repitieran en voz alta la palabra, para acomodarme a diferentes estilos de aprendizaje.
Luego teníamos otro grupito de niñas, de las cual Ale se encargó. Estas niñas saben hablar muy bien pero les falta mejorar en su escritura y quizás en su lectura también (Ale sabría decirnos).
Luego teníamos a Mayra (una chavala del grupo de los mayores) quien aprendió sobre las reglas de acentuación y el criterio de las palabras en castellano. Con ella y con otra niña que se unió a nosotras, profundicé en el tema de la gramática de una manera activa para que no se me aburriera, ¡y funcionó!
Siento que aunque no llegaron todos los niños matriculados (de ahora en adelante nos dividiremos los números para llamarles los domingos), abarcamos mucho con los presentes. Ya comenzamos con el proceso de la lectura, acentuación para encaminarnos a la escritura de una manera eficiente.
Pues la agenda del día es muy complicada de delinear siendo que tuvimos muchas actividades para cada niño porque nos acoplamos a sus necesidades particulares.
El próximo lunes es feriado y por lo tanto la biblioteca estará cerrada, mas nosotros usaremos ese tiempo para hacer un aguacero de lluvias de ideas (para incorporar a nuestro nuevo miembro) y organizar la agenda de futuras clases. No queremos planificar toda la temporada porque queremos seguir acoplándonos a las necesidades de los niños e ir a su ritmo de aprendizaje.
Ojo, cada clase que nosotros tenemos es una maravilla pero también un rompe cabeza porque tenemos un sin número de actividades que nos mantienen al tanto de cada niño(a).
sonrisas,
Liana =)
lunes, 9 de febrero de 2009
Mi primer día
El lunes fue mi primer día con Liana y Jose en la biblioteca con los niños de la comunidad de Culmore. Liana tomó la iniciativa para empezar la clase. Trabajé con el grupo "las panteras", el cual era formado de niños de primero a cuarto grado. Durante el video de "los pitufus" los niños tenían que escribir las palabras que no sabían. Noté que no habían escrito nada y ya había pasado cinco minutos del video. Entonces yo les empecé a preguntar de palabras que pensé eran difícil. La verdad no escribían nada porque si sabían casi todas las palabras. Algo que no me sorpredió porque ya están en cuarto grado y sus padres son latinos. Traté y traté hasta que me dijeron "no se que es una "tonelada".
Ellos habían tomado una prueba el lunes pasado y repasamos los errores. Noté que unos tienen problemas con el uso de la consonante "C". Por ejemplo, unos niños escribieron la palabra "aunque" de esta manera, "aunce". Entonces repasamos el uso de la "C" con diferentes voles. Aprendieron que la consonante "C" seguida por las vocales A, O, y U hacen los sonidos KA, KO, y KU. También que la "C" seguida por las vocales E y I hacen el sonido SE y SI.
Ellos habían tomado una prueba el lunes pasado y repasamos los errores. Noté que unos tienen problemas con el uso de la consonante "C". Por ejemplo, unos niños escribieron la palabra "aunque" de esta manera, "aunce". Entonces repasamos el uso de la "C" con diferentes voles. Aprendieron que la consonante "C" seguida por las vocales A, O, y U hacen los sonidos KA, KO, y KU. También que la "C" seguida por las vocales E y I hacen el sonido SE y SI.
Obstaculo por superar
Durante la última clase aprendimos acerca de la vocal “I i” y solo trabajamos con dos palabras de vocabulario para asegurarnos de que nos diera tiempo de hacer el juego del que les hablé en la agenda y que mi compañero Jeff había preparado para la clase. Lamentablemente no pudimos ni comenzar el juego. Usualmente nos da tiempo de cubrir la lección de una vocal junto con tres o cuatro palabras de vocabulario y a medida que los niños van terminando su actividad se pasan a la actividad o juego de aprendizaje que les tiene Jeff preparado. Pero los niños se comportaron tan mal esta última semana que nos tomó la hora de clase entera para terminar la lección y las dos palabras de vocabulario, sin poder si quiera comenzar el juego que Jeff había preparado. Estaban tan exaltados y desobedientes que mi compañero Jeff, que hasta ahora había demostrado ser muy tranquilo y comprensivo, perdió la paciencia y tuvo que hablarles en un tono de voz bastante fuerte para que los niños lo oyeran y se calmaran. No estoy segura acerca de la razón por la cual los niños volvieron de las vacaciones de invierno menos disciplinados, menos respetuosos y con cierta apatía hacia el idioma, lo que sí sé es que hay algunos niños que afectan al resto de la clase. Por ejemplo hay un niño que nunca quiere participar en nada, sino mas bien distraer a los demás niños, porque no entiende casi el idioma y Jeff siempre tiene que llevarlo de la mano en todas las tareas para que el niño haga algo y no moleste al resto de la clase. Otro ejemplo es el de una niña que sencillamente no le interesa la clase ni el idioma y que se asegura de decirme todos los días al llegar a la clase que ella no va hacer nada, que ella odia el colegio, que le aburre la clase y que sólo está ahí porque su madre la obliga a ir. Lo cierto es que el comportamiento de estos dos niños, ya está afectando hasta a los alumnos más interesados en aprender, pues a ellos les parece injusto que yo les ponga trabajo y les exija más a ellos que aquellos que no quieren participar en nada. Al lidiar con estos casos, Jeff y yo intentamos estimular a todos los niños sin excepción. En cuanto a su trabajo y participación, por mas mínima que sea, buscamos darles sólo comentarios positivos, buscamos darles roles de líderes ayudando a los más pequeños y dándole la oportunidad de expresarse frente a la clase para que se sientan importantes e integrados al grupo. Lastimosamente, la experiencia de la semana pasada nos demuestra que nuestros esfuerzos para con algunos niños de la clase han sido en vano ya que con el pasar del tiempo la actitud negativa de estos pocos se le ha contagiado al resto.
Como posible solución, había pensado que tal vez deba dividir nuestro grupo de niños, que es bastante grande y variado, en grupos más pequeños para que reciban una atención más personalizada. Pero entonces tendría que ver si Jeff y yo necesitaríamos a otro ayudante. En resumen, les comparto que me encantaría recibir opiniones y sugerencias de los demás compañeros de esta linda misión de mantener nuestro idioma y cultura en nuestros niños para ver como sobrepasar este percance que se nos ha presentado.
Muchísimas gracias,
Indira
Como posible solución, había pensado que tal vez deba dividir nuestro grupo de niños, que es bastante grande y variado, en grupos más pequeños para que reciban una atención más personalizada. Pero entonces tendría que ver si Jeff y yo necesitaríamos a otro ayudante. En resumen, les comparto que me encantaría recibir opiniones y sugerencias de los demás compañeros de esta linda misión de mantener nuestro idioma y cultura en nuestros niños para ver como sobrepasar este percance que se nos ha presentado.
Muchísimas gracias,
Indira
viernes, 6 de febrero de 2009
Un sendero con prosperidad
Este segundo día de clase note que los niños se compenetraron de una manera compacta y satisfactoria. Antes de empezar con todo el programa planeado para la clase, tuvimos que dividir a los niños de acuerdo a su nivel de escritura en español. Los alumnos fueron divididos en tres grupos, las Panteras, los Tigres, y Leopardos. Los nombres de los grupos fueron otorgados por Liana, quien se tomo el tiempo en alinear sus discrepancias y dar el nombre apropiado a cada grupo. También dimos la bienvenida a un nuevo integrante dispuesto a colaborar e intensificar los conocimientos primarios de los alumnos.
Después de toda la introducción, tuvimos la palabra del día. Las diferencias entre emigrante, inmigrante, y migrar. Los niños tenían cierta noción de la palabra pero el significado de cada una de ellas solían confundirlos un poco. Liana tomó parte de la aclaración y los encaminó atreves del significado de cada palabra correctamente usando ejemplos y sufijos. Después cada alumno rompió filas y se unieron al grupo en el que pertenecían de acuerdo a su nivel ortográfico. Yo me encargué de los más pequeñines, el grupo los Tigres la cual estaba conformando por: Sarita, Melanie, Jennifer, Abril, y Jessica. Cuando ya todos estuvimos sentados en grupo, empecé mostrándoles un video de los pitufos, y les pedí que me escriban o pregunten las palabras que no entiendan. Las palabras que no entendieron fueron, enredadera, hechizo, mortal, y esparces. Les aclaré el significado de cada una de las palabras con dibujos, sinónimos o palabras relacionadas. Seguidamente les enfaticé la escritura y pronunciación de las vocales, unas de ellas no sabían las vocales completamente. Después hablamos de las palabras mayúsculas y minúsculas, para que sirven, y como se distinguen.
Finalmente, al culminar la clase tocamos un poco el tema del abecedario y les pedí de tarea que se aprendan mínimo las 10 primeras letras. También les deje caligrafía para que empiecen a escribir sin ningún obstáculo y de manera legible.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Una sopresa maravillosa
Hola queridos amigos!
Tenía mi primera clase con estudiantes hoy, pues, debo decir estudiante....Uno de mis estudiantes del semestre pasado regresó a la clase hoy y su mamá y él me promesaron que van a traer al hermano (otro de mis estudiantes).
Hoy yo recibí un regalo maravillosa. Le dio a William, mi estudiante, algunas actividades de repaso, que habíamos hecho dos meses antes. Cuando las hicimos, William no prestó atención ni podía contestar las preguntas tampoco. Hoy William contestó cada una de las preguntas correctamente!!!!! Antes de las navidades, estabamos aprediendo los dias de la semana en español. Trabajamos mucho con la escritura y ortografia, por eso estabamos escribiendo los dias de la semana en una hoja que crecí. El escribío todas las palabras correctamente!! Aún los acentos escritos!! Estoy muy orgullosa de él y estoy muy emocionada trabajar con los niños de nuevo!
~Meg
Tenía mi primera clase con estudiantes hoy, pues, debo decir estudiante....Uno de mis estudiantes del semestre pasado regresó a la clase hoy y su mamá y él me promesaron que van a traer al hermano (otro de mis estudiantes).
Hoy yo recibí un regalo maravillosa. Le dio a William, mi estudiante, algunas actividades de repaso, que habíamos hecho dos meses antes. Cuando las hicimos, William no prestó atención ni podía contestar las preguntas tampoco. Hoy William contestó cada una de las preguntas correctamente!!!!! Antes de las navidades, estabamos aprediendo los dias de la semana en español. Trabajamos mucho con la escritura y ortografia, por eso estabamos escribiendo los dias de la semana en una hoja que crecí. El escribío todas las palabras correctamente!! Aún los acentos escritos!! Estoy muy orgullosa de él y estoy muy emocionada trabajar con los niños de nuevo!
~Meg
lunes, 2 de febrero de 2009
la aventura en la clase
Los nuevos métodos de aprendizaje se incorporaron en nuestra clase de hoy. Claro está que seguimos una estructura para aprovechar el tiempo, mas mantuvimos una atmosfera de flexibilidad dividiendo los niños en tres grupos. Nombramos los grupos como: tigres, panteras y leopardos, para distinguir los niveles primarios, intermediarios y avanzados en orden respectiva.
Nuestra agenda se basó de los siguientes puntos:
-breve introducción de Alejandro (nuestro nuevo miembro)
-palabra del día: significado y diferencias entre emigrar, inmigrar y migrar.
-división de grupos: tigres con José, panteras con Ale y leopardos conmigo.
Cuando se explica la palabra del día, tratamos de obtener toda la información que los niños tienen sobre la palabra estimulándolos para participar. Ellos han respondido muy bien pues hasta la más pequeñita participa. No hay niño en nuestra clase que parta sin participar mientras estamos todos juntos o divididos en grupos.
La división de los grupos es para alimentar las necesidades de cada niño. Yo tenía preparado actividades educativas y juegos (de composición de pensamientos y de oraciones) que obtuve de éste sitio cibernético para cada grupo. Sin embargo antes que trabajaran en esto, vimos un capítulo breve de los pitufos con dos computadoras portátiles para que los niños escucharan el español viendo caricaturas. Mientras veían las caricaturas, se les pidió que anotaran cualquier palabra nueva que escucharan. José y Alejandro se encargaron de discutir las palabras con sus grupos.
Mientras los tigres y las panteras veían “los pitufos,” yo me encargué de evaluar el dictado que habíamos escrito en la clase anterior. Les pedí a las niñas que subrayaran en el pizarrón los errores que tuvieron. Luego discutimos los errores según la necesidad de cada niña, como los signos de exclamación, interrogación, y algunos casos de acentuación tales pertenecientes de las palabras interrogativas También discutimos algunas palabras homogéneas que encontramos en el dictado.
Cuando terminamos de evaluar el dictado de una manera interactiva, hablamos sobre los aztecas. Después de escuchar su conocimiento sobre el tema, añadí algunos otros puntos introductorios al tema. Luego vieron un video de los aztecas y sus vidas. Luego discutimos lo que aprendieron sobre el video y les pedí que escribieran algo sobre el tema.
Aunque tenemos una agenda por seguir, nosotros sabemos que lo más importante es que el niño(a) absorba el material y por eso escuchamos reflexivamente para atender a las necesidades de cada niño. Yo lo hice, y lo hicieron mis dos compañeros.
Un ejemplo de ello fue cuando José se dio cuenta que las niñas no sabían el abecedario, entonces él lo repasó con ellas de manera interactiva haciendo que la que sabía dirigiera a las otras para que todas se benefician de aprender y enseñar.
Siendo que sobraron algunos minutos, los aprovechamos para preguntarles a los niños sobre la palabra que deberían haber aprendido. Tuvimos palabras interesantes como “pordiosera.”
En fin, aunque a mí me toca introducir el tema de nuestra clase de manera sistemática, sé que mis compañeros completaran nuestra experiencia general con sustancia. El calor y calidez de los niños, al menos a mí, me inspira para darles la mejor clase posible; una clase divertida pero educativa. Si cada niño se va con la cabeza en alto porque aprendió algo, nuestra cosecha empieza a germinar.
Calurosamente,
Liana
Nuestra agenda se basó de los siguientes puntos:
-breve introducción de Alejandro (nuestro nuevo miembro)
-palabra del día: significado y diferencias entre emigrar, inmigrar y migrar.
-división de grupos: tigres con José, panteras con Ale y leopardos conmigo.
Cuando se explica la palabra del día, tratamos de obtener toda la información que los niños tienen sobre la palabra estimulándolos para participar. Ellos han respondido muy bien pues hasta la más pequeñita participa. No hay niño en nuestra clase que parta sin participar mientras estamos todos juntos o divididos en grupos.
La división de los grupos es para alimentar las necesidades de cada niño. Yo tenía preparado actividades educativas y juegos (de composición de pensamientos y de oraciones) que obtuve de éste sitio cibernético para cada grupo. Sin embargo antes que trabajaran en esto, vimos un capítulo breve de los pitufos con dos computadoras portátiles para que los niños escucharan el español viendo caricaturas. Mientras veían las caricaturas, se les pidió que anotaran cualquier palabra nueva que escucharan. José y Alejandro se encargaron de discutir las palabras con sus grupos.
Mientras los tigres y las panteras veían “los pitufos,” yo me encargué de evaluar el dictado que habíamos escrito en la clase anterior. Les pedí a las niñas que subrayaran en el pizarrón los errores que tuvieron. Luego discutimos los errores según la necesidad de cada niña, como los signos de exclamación, interrogación, y algunos casos de acentuación tales pertenecientes de las palabras interrogativas También discutimos algunas palabras homogéneas que encontramos en el dictado.
Cuando terminamos de evaluar el dictado de una manera interactiva, hablamos sobre los aztecas. Después de escuchar su conocimiento sobre el tema, añadí algunos otros puntos introductorios al tema. Luego vieron un video de los aztecas y sus vidas. Luego discutimos lo que aprendieron sobre el video y les pedí que escribieran algo sobre el tema.
Aunque tenemos una agenda por seguir, nosotros sabemos que lo más importante es que el niño(a) absorba el material y por eso escuchamos reflexivamente para atender a las necesidades de cada niño. Yo lo hice, y lo hicieron mis dos compañeros.
Un ejemplo de ello fue cuando José se dio cuenta que las niñas no sabían el abecedario, entonces él lo repasó con ellas de manera interactiva haciendo que la que sabía dirigiera a las otras para que todas se benefician de aprender y enseñar.
Siendo que sobraron algunos minutos, los aprovechamos para preguntarles a los niños sobre la palabra que deberían haber aprendido. Tuvimos palabras interesantes como “pordiosera.”
En fin, aunque a mí me toca introducir el tema de nuestra clase de manera sistemática, sé que mis compañeros completaran nuestra experiencia general con sustancia. El calor y calidez de los niños, al menos a mí, me inspira para darles la mejor clase posible; una clase divertida pero educativa. Si cada niño se va con la cabeza en alto porque aprendió algo, nuestra cosecha empieza a germinar.
Calurosamente,
Liana
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